viernes 10 de julio de 2009

“No estaba muerto estaba de parranda”

Las elecciones del 2006 tuvo como uno de los protagonistas principales a Alan García Pérez. Como ya todos sabíamos, había sido Presidente del Perú entre los años 85 y 90. Recuerdo, lejanamente, algunos hechos penosos que pasé en casa producto de la desastrosa política económica del aquel gobierno. En ese momento, no entendía la complejidad del asunto, sino padecía, mejor dicho, de las penurias que significó el manejo irresponsable y voluntarioso de la economía del país.

En ese entonces, contábamos con uno de los presidentes más jóvenes en la historia republicana, dotado de un extraordinario verbo que, al principio, inspiraba mucha esperanza, pero que luego trasmitió terror. Errores tras errores, terminaron sumiendo al país en el caos que sirvió de caldo social para el irrumpimiento del tristemente célebre Alberto Fujimori.

El gobierno aprista de esa época de peor forma no pudo haber salido. Fue un período ensombrecido por grandes episodios de corrupción a lo largo y ancho del país, que, por extensión, produjo nuevos ricos con dinero público y bajo el paraguas del carnet partidario.

Después de aquello, nadie hubiera pensado que Alan iba a ocupar nuevamente la presidencia del país.

La historia del exilio dorado en Colombia, luego París no merece mayor mención, salvo la interrogante más lógica: ¿de dónde sacó tanto dinero para mantenerse holgadamente en París, una de las ciudades más caras del mundo.

En fin, todos sabemos hasta la saciedad que una persona nunca deja de aprender, a pesar de que la vida nos demuestra que cuando uno ya está crecido, difícilmente se puede dejar de ser lo que se es. Repetía el maestro: árbol que crece torcido, jamás se endereza.

Un país serio, desde mi punto de vista, jamás daría oportunidad para gobernar a alguien que lo hubiera hecho anteriormente tan mal. Sería lo justo. En realidad, un mal gobierno hace perder demasiadas cosas. Tanto pierden los ciudadanos, especialmente, los más pobres cuando se mal utilizan los recursos económicos, y cuyo desperdicio es irreparable.

La elección de Alan García nuevamente como Presidente, indicó que todavía estamos lejos de lograr ese país maduro cívicamente. Aunque, para no ser injustos, debemos reconocer que sí hay sectores que nos hacen saber que aspiran configurar un nuevo país, y participan en política poniendo su mirada más allá de intereses particulares.
Para nadie era un secreto que nuestro Presidente, según analistas, tiene un ego tan grande que le hace perder el sentido de la realidad.

Quizás muchos se confiaron en que los recuerdos del gobierno pasado, los libros leídos cómodamente en el exilio dorado, habrían producido una renovada forma de pensar en Alan García, por lo que pensaron en brindarle una segunda oportunidad. ¡Qué ingenuidad! A otros no nos quedó más remedio que rezar para que la realidad no nos dé la razón. Y, finalmente, ésta nos dio la razón.

Al parecer, la frase “no estaba muerto, estaba de parranda”, le viene como anillo al dedo a nuestro locuaz Presidente.

Pero, hay un ángulo más triste todavía en el entorno del poder ejecutivo, y es que hasta el momento, muy pocos de los líderes apristas, por lo menos de los que escuchamos en la prensa, demuestran opiniones distintas de su máximo “líder”. En contraste, le hacen la comparsa en forma gustosa. ¿Será posible que no haya voces discordantes que contrapesen las opiniones extremistas venga de quien venga en el mismo partido de gobierno? ¿Será posible tanta dependencia a una persona como para anular todo discernimiento propio?

En fin, ciertamente una persona puede, a pesar de todo lo que pudo haber vivido, cambiarse a sí mismo. Pero es algo que sólo sucede siempre y cuando se está dispuesto a hacerlo.

Mejorando la comprensión lectora mediante el texto escolar


Introducción
(José Manuyama)
La práctica escolar te brinda una innumerable gama de posibilidades para innovar y lograr que los estudiantes desarrollen sus capacidades en un nivel educativo respetable. No es imposible pasar de un tipo de enseñanza deficiente a otro efectivo. Con los mismos elementos con que cuenta un maestro se puede dar un giro radical en la medida que se tenga la visión y la claridad para ubicar el objeto del aprendizaje la experiencia educativa misma.

Pese a ello, la escuela pública todavía se debate en una realidad que no lograr revertir los bajos niveles de comprensión lectora que ostentan los estudiantes. De ahí la importancia de seguir en la búsqueda de formas efectivas de desempeño docente susceptible de generalizarse.
Por ello, la presente experiencia adquiere una importancia elevada, pues, desarrolla una iniciativa básica, que se realiza con recursos que encontramos en la escuela, y, en general, fácil de replicar. Es una propuesta que contribuye a desarrollar la competencia más crucial que se le exige a la escuela en estos momentos: la aptitud lectora.
Por otro lado, esta experiencia no solo es valiosa en sí misma, sino, también, en cuanto surge en la búsqueda de soluciones a los problemas del aprendizaje en la misma práctica del maestro – el aula –, desde dos vertientes: por una parte, de la reflexión individual, y por otra, del contacto entre maestros. La primera surge de la reflexión individual y, la segunda, de la herencia pedagógica de uno de los más destacados maestros que pasaron por nuestra institución educativa, Colegio Nacional Iquitos, nuestro reconocido colega y amigo Pepe Barletti, quien hizo de la pedagogía de la pregunta un principio fundamental de su magisterio.
Con esta ruta, como otras que puedan surgir en otros ámbitos, intentamos aportar algunas luces que ayuden a enfrentar al agudo problema del aprendizaje en las instituciones educativas del país.


Justificación
· La presente experiencia se gestó por la necesidad de alcanzar logros en materia de comprensión lectora, un aspecto abordable que hasta la fecha constituye uno de los indicadores más deplorables de la educación pública peruana.

· Igualmente, por el hecho de que ahora la escuela pública cuenta con materiales básicos que hace algunos años era impensable como son los textos escolares, nos obliga a aprovecharlos en forma óptima de modo que justifique la fuerte inversión económica que implica su producción para el Estado. Estos libros, no obstante algunas de sus falencias de forma y, a veces, de fondo, constituyen herramientas básicas en torno a los cuales se puede desarrollar importantes aprendizaje específicamente en el campo de la comprensión lectora.

· En la actualidad toda escuela pública cuenta con por los menos seis textos escolares por grado y por estudiante (al ciento por ciento), incluyendo el manual del docente. Las áreas que cuentan con texto básico son: ciencias sociales matemáticas, comunicación, CTA, idioma extranjero, Persona, Familia y Relaciones Humanas, etc. De ahí la importancia de encontrar las mejores formas posibles que permitan aprovechar óptimamente estos recursos.

· Asimismo, esta experiencia se erige por la urgencia de desarrollar prácticas aplicables al nivel de aula. Para educar se requiere de múltiples espacios educativos, y, en la escuela, el aula es un espacio único e ineludible. La mejora de la calidad educativa es más viable si encontramos estrategias más efectivas que se pueda aplicar principalmente en el “salón de clase”.

· Casi la totalidad de estudiantes del CNI proceden de familias de escasos recursos económicos. Esto dificulta que éstas puedan adquirir textos escolares propios que, obviamente, tienen un alto costo que en el mercado de útiles escolares.

· Por otro lado, el problema de la calidad educativa reside también en encontrar una forma de trabajo en el aula que llegue a carácter de método, replicable, enseñable y que alcanza resultados evidentes en los estudiantes.

· Finalmente, El este método traza una ruta de cómo trabajar en el aula, donde el protagonista del aprendizaje es el estudiante y la actividad central de éste se basa en la lectura y la comprensión del lenguaje.


Objetivos
· Elevar los niveles de comprensión lectora en los estudiantes de cuarto grado de secundaria del turno tarde del CNI en el área de Ciencias Sociales durante el 2008.

· Ampliar el bagaje lingüístico de los estudiantes de cuarto grado de secundaria del turno tarde del CNI en el área de Ciencias Sociales, dedicando el 60 % de las horas del curso a la práctica de la lectura en el aula.

· Desarrollar la expresión tanto oral como escrita en los estudiantes de cuarto grado de secundaria del turno tarde del CNI en el área de Ciencias Sociales.

· Basar la actividad curricular del área en el uso del texto único, usándolo en forma permanente y mediante una pauta metodológica replicable en la enseñanza del área de Ciencias Sociales denominado “Mejorando la comprensión lectora con el texto único.

Descripción de la experiencia

La propuesta educativa denominada “Mejorando la comprensión lectora mediante el texto escolar” – inscrita en la línea pedagógica dejada por uno de nuestros más destacados maestros ceneinianos, José Barletti, en cuya práctica magisterial la técnica de la pregunta y la autonomía del estudiante han sido fundamentales – se inscribe en el desarrollo curricular del Área de Ciencias Sociales del Cuarto Grado del nivel secundario del turno tarde del Colegio Nacional Iquitos, que tiene como soporte básico el texto escolar distribuido en forma gratuita por el Ministerio de Educación que todo estudiante recibe al momento de la matrícula.

Si bien es cierto que, el manual del docente reúne una serie de orientaciones metodológicas, lo que la propuesta contempla es una ruta de trabajo utilizando el texto único, y centrando la estrategia de enseñanza a un tipo de lectura que surge de la pregunta como germen del conocimiento, expone significativamente la información que contiene, con lo cual, el estudiante termina apropiándose del conocimiento letrado que manifiesta en forma oral y especialmente cuando transcribe sus propias conclusiones en el cuaderno.

Lectura, redacción y expresión se desarrollan articuladamente – y por extensión el pensamiento lógico y crítico – mediante una forma específica de trabajo reproducible, verificable, conducible y generalizable.

Los temas que el texto de Ciencias Sociales de Cuarto Grado reúne –Problemas de convivencia en el Perú, Redefinición del rol del Estado Peruano, El Estado de derecho, El estado como garante, Sociedad civil y participación ciudadana, Ambiente saludable, Sectores productivos y calidad de vida, El mercado, El comercio internacional, Movimientos sociales europeos en el siglo XIX, Los inicios de la vida republican en el Perú, Crisis económica en el Perú: ferrocarriles y deuda externa, Guerra del Pacífico, Del segundo militarismo a la República aristocrática, El Perú y el mundo en la primera mitad del siglo XX – no solo te permite profundizar en la comprensión lectora, sino que dota al estudiante de información básica para comprender y ubicarse en la realidad nacional y mundial que le toca vivir.Los productos visibles logrados por los estudiantes en el año – los mejores cuadernos y otras evidencias tangibles – se expusieron en la Feria Pedagógica del plantel que se realiza todos los años en el mes de diciembre.


Metodología del trabajo

1. El curso empieza orientando a las y los estudiantes a familiarizarse con el texto de Ciencias Social de Cuarto Grado del nivel secundario para que puedan conducirse en la revisión posterior y hacer uso óptimo de sus contenidos.

2. En segundo lugar, se pide a los estudiantes que transcriban al cuaderno todos los títulos y subtítulos principales de las unidades consignadas en el texto a través de un cuadro sinóptico para tener una idea general de la unidad temática, respetando la numeración correspondiente.

3. En tercer lugar, los estudiantes, en el cuaderno, transforman en preguntas los títulos intermedios o subtítulos principales, agregándoles los términos y el signo de pregunta respectivo. El producto es el listado de preguntas que queda registrado en el cuaderno de los jóvenes estudiantes.

4. En seguida, los estudiantes empiezan a responder una por una los subtítulos convertidos en preguntas, previa lectura dirigida. No es igual enfrentarse a una lectura sin preguntas que con éstas. La viabilidad de la asimilación de la información viene dada por la curiosidad y cualidad de inquisición generada por la pregunta, y otras ayudas complementarias que aporta el profesor. Toda esta tarea implica semanas y semanas de lectura y análisis del texto, y también, de preguntas y repreguntas, diálogos, reflexiones, de la práctica de la redacción y del desarrollo del raciocinio de los estudiantes. La parte final, lo dedicamos – tras largo proceso lector y por tanto de desarrollo cognitivo y cognoscitivo del estudiante, con resultados contrapuestos y variados – a la socialización y a la comunicación de las respuestas y actividades realizadas en forma expositiva que permitió cerrar la evaluación escolar observando como se desenvuelve en esta dimensión de su desarrollo. Se trata de verlos actuar, intervenir, improvisar, explicar.


Evaluación de proceso

  • Lo que aprendieron los estudiantes. A partir de la experiencia se pueden señalar varios resultados educativos obtenidos por los estudiantes, según sus propias particularidades. Por ejemplo, al tener acceso a una fuente escrita de alrededor de 200 páginas, es obvio que se incremente el bagaje semántico de los alumnos. En esta misma línea la práctica de lectura guiada, tanto individual como grupal, incidió directamente en que mejorara su nivel de comprensión lingüística.

  • Durante el proceso, los estudiantes fueron inducidos a inquirir, analizar, identificar, conducirse en la lectura del texto. Igualmente, se generó una búsqueda de las respuestas en forma grupal lo que permitió diálogos y reflexiones. En este sentido, lo más importante para nosotros fue lograr que los estudiantes se sumerjan en el texto. Finalmente, vale más el tiempo que cada alumno pasa con el texto que lo que logra en forma efectiva. O, mejor dicho, la competencia lectora se adquiere practicándola en forma permanente. Favorece que en el CNI, los docentes avanzan grado tras grado con el mismo grupo de estudiantes: con los que empiezan en primero, terminan en quinto.

  • Por otro lado, siendo una actividad fundamental dedicar cada hora del curso a la exposición de ideas, por escrito y en forma oral y, cerrar cada trimestre con la exposición de saberes, los estudiantes tuvieron el suficiente espacio para ejercitar su expresión oral y, también, la capacidad de poner sus ideas por escrito. El cuaderno del estudiantes al término del año estaba repleto de cuestionarios que fueron respondidos utilizando sus propias palabras, aún sin la debida corrección, pero desde luego, que duda cabe, con sus ideas entonces ya enriquecidas con nuevos elementos rescatados del texto escolar.

  • El trabajo del maestro. No hay duda que se requiere de más recursos técnicos para variar y matizar la práctica metódica de la experiencia, de modo que los estudiantes tengan menos razones para cansarse. Por momentos, surgieron vacíos, especialmente cuando a algunos estudiantes les cuesta seguir el ritmo del trabajo. Por momentos fue necesario complementar la experiencia con otros procedimientos o recursos, dependiendo de las necesidades que te planteaba la dinámica de cada sección a mi cargo.

  • Por otro lado, el acierto principal es la forma de hacer que el estudiante sea actor protagónico de su aprendizaje. Lo que favoreció a los estudiantes del cuarto grado del turno tarde del Colegio Nacional Iquitos es que no solo tiene el texto de cuarto de ciencias sociales, sino también, en otras cinco áreas curriculares más: matemáticas, comunicación, CTA, Inglés, Persona, Familia y Relaciones Humanas, más la Biblia en religión, etc.

  • Si todas las áreas curriculares que cuentan con texto escolar hacen lo justo, el texto único, al final se convierte en seis textos únicos y básicos que todo estudiante tuviera que aprovechar para consolidar una formación académica de calidad.

lunes 15 de junio de 2009

Lucha por la igualdad en la movilización indígena

La lucha universal por la igualdad de las personas se actualiza en la insurgencia indígena. El principio de la igualdad no basta que esté declarado en la Constitución política del Perú – el artículo 2 en su segundo acápite declara “Toda persona tiene derecho… A la igualdad ante la ley. Nadie debe ser discriminado por motivo de origen, raza, sexo, idioma, religión, opinión, condición económica o de cualquiera otra índole…” –. Se trata de que lo que está escrito se cumpla a rajatabla y tengamos el amparo de la ley por encima de cualquier condición social, económica y cultural.

Tenemos que pasar de la virtualidad jurídica a la universalización de los derechos humanos en todas sus dimensiones. En el papel todos somos iguales frente a la ley, pero en la práctica solamente los más vivos, los poderosos pueden gozar de los beneficios de un sistema socio económico que se alimenta de la desigualdad.

Todo tipo de exclusión se visibiliza en la población nativa: racial, cultural, económico, social, de lengua. Las poblaciones más pobres del país son de extracción indígena. Son los marginados entre los marginados. En este sentido, lograr la inclusión de este sector social significaría el alcance de uno de los indicadores más trascendentales de desarrollo humano. Mientras tanto, seremos una sociedad enferma, vulnerable, mientras en el país coexistan grandes colectivos humanos que viven al margen del desarrollo social y material.

Aquí radica un tema de fondo por el cual la causa indígena debe convocar en torno a sí a toda persona que se considere progresista y/o humanista. En teoría un Estado tiene la tarea esencial de garantizar la igualdad de sus miembros. Es obvio que el nuestro es el primer pisoteador de las leyes, en tanto no las respeta e intenta imponer una forma de pensamiento que a todas luces resulta nocivo para el ambiente y, por extensión, para toda forma de vida.

Querer reducir la discusión sobre los sucesos del 5 de junio hacia el punto de quién fue el más brutal, como lo hace el Ejecutivo, es ver un solo aspecto del problema. Nadie en su sano juicio se alegra por las muertes. La muerte de los nativos y los policías merecen toda nuestra congoja. Se requiere de una investigación seria y no arbitraria. Hasta la fecha nadie es responsable de haber disparado al dirigente indígena, Santiago Manuin, ahora en proceso delicado de recuperación. Deberán ser castigados los que se encuentren culpables, incluyendo a las autoridades públicas involucradas, pues hay responsabilidad en quienes dieron la orden para usar armas de fuego sin medir las consecuencias, especialmente frente a un pueblo como los awajún que históricamente han respondido reciamente a toda agresión. En realidad, los hechos ocurridos constituyen una parte de un problema que tiene diversos ángulos.

Lo cierto es que hay un asunto central que tiene que ver con el cumplimiento de las leyes. En verdad, las leyes obligan a todos a comportarse más allá de caprichos personales o grupales. Impone una misma regla de juego para todos. En un mundo igualitario nadie tiene corona para imponer sus condiciones más allá de las normas. Y, me refiero a reglas justas, no tramposas que vienen con nombre propio, hechas para satisfacer intereses particulares.

Merece un análisis aparte algo que es difícil de comprender como es el hecho de que haya personas capaces de convertir en propósito fundamental de la vida la acumulación por acumulación del capital y, lo que es más denostable, ponerla por encima del bien común. El materialismo económico, el acaparamiento desmedido es una herencia nefasta de nuestra época que se vale de todos los medios posibles para mantener su vigencia. Precisamente, ese afán de lucro está en la base de los conflictos ambientales y sociales.

Es evidente que hay suficientes razones para que todo el país haga suya la movilización indígena, como se vio el 11 de junio en las principales ciudades del país. El levantamiento nativo se ha convertido en un elemento aglutinador de las fuerzas nacionales gracias a los descomunales errores gobiernistas. No hay duda que es momento de revitalizar ese gran sueño de alcanzar un mundo distinto, una sociedad de veras igualitaria.

lunes 8 de junio de 2009

El viejo salvaje de siempre frente a los indígenas

Se veía venir un final violento. Por un lado, un gobierno dedicado descaradamente a satisfacer las voraces ansias de poder y de dinero de las grandes empresas nacionales y extranjeras y, por otro, la exigencia de un sector social tradicionalmente excluido y vilipendiado al cual le asiste el derecho constitucional, la justicia y la ética.
El resultado no pudo ser más lamentable: por lo menos treinta muertos y cientos de heridos, una situación que no tiene parangón en la vida política nacional de la última década.
Hasta la fecha se ha expuesto ampliamente los argumentos jurídicos, económicos, sociales y culturales que sustentan la posición indígena: disposiciones legislativas inconstitucionales, amenaza de destrucción del medio ambiente producto de la explotación maderera, minera y de hidrocarburos. La causa principal del problema es de tipo económico. Y, cuando, los principios democráticos y constitucionales se contraponen a los del negocio, entonces, lo que impera es la fuerza bruta. Este proceso se repite una y otra vez en la historia del país.
Se ha decretado una orden de captura para Alberto Pizango, dirigente indígena, por diversas causas, entre los que figura la incitación a la violencia. Se quiere responsabilizarlo de las muertes ocurridas. Hasta el momento no se oyó ningún mea culpa que venga del Ejecutivo. En otros países ya habrían renunciado todas las autoridades que tuvieran una relación directa con los terribles hechos.
Sin embargo, los verdaderos responsables son el Congreso y el Poder Ejecutivo. Primero por emitir resoluciones inconstitucionales y después por no medir las consecuencias que eran previsibles iba a traer una decisión de intervención violenta de la fuerza pública. Las autoridades públicas deben ser los primeros en hacer respetar las leyes y no en quebrantarlas. Al emitir normas irregulares el que ha cometido delito es el Poder Ejecutivo. Y, a pesar de ello, nadie ha dado orden de captura para el Presidente de la República o los funcionarios que tengan que ver con el flagrante rompimiento del orden constitucional. Igualmente, la Ministra del Interior y los principales jefes policiales deberían ir presos, pues, al ordenar el uso de la fuerza también provocó la reacción violenta de la población.
El Estado de Derecho tiene que respetarse y el pueblo indígena no ha hecho más que exigir que se cumpla. En este sentido, los primeros causantes del problema no están en el lado de la población amazónica. Por ello, el auténtico salvaje es el viejo salvaje de siempre, el Poder Ejecutivo, que se mueve por sobre las normas, incluso a costa de la vida con tal de establecer el imperio de la ganancia y de las comisiones que engordan las cuentas bancarias de los funcionarios de turno. Véase en los petroaudios.
Cabe señalar que detrás de las resoluciones causantes de la protesta están poderosas empresas que a través de ellas encuentran una puerta ancha para seguir enriqueciéndose, contaminando y destruyendo el medio ambiente, poniendo en un estado de colapso al planeta, pese a las gigantescas ganancias que acostumbran atesorar. Las razones monetarias que se esconden bajo los decretos se llaman HUNT OIL, REPSOL, BURLINGTON, PLUS PETROL, entre otras, por las cuales ahí sí las autoridades nacionales se movilizan.
Causa enorme pesar ver a familias peruanas enlutadas, aunque en la televisión nacional parece que solo murieron miembros de la policía. Pero más allá de ello, en la lucha indígena se debate la defensa del Estado de Derecho, la justicia y la posibilidad de establecer un mundo profundamente inclusivo. Por ello, Loreto tiene que expresarse en forma enérgica a favor de la derogatoria de la normativa en cuestión y por una nueva forma de relacionarse entre el Estado, la sociedad civil y los ciudadanos en general. Esperamos que nuestros dirigentes se comporten a la altura de las circunstancias.

miércoles 22 de abril de 2009

Período sombrío para la educación pública

Que cada año sea más calamitoso que el anterior ya parece una ley en el sector educación. Como es de esperar, la reciente mochada del sueldo de los profesores contratados del nivel secundario nos indica que este año, de ninguna forma, es la excepción de la regla.

En efecto, de acuerdo al D.S. 079 – 2009 - EF, la escala remunerativa de un maestro contratado de 24 horas se reduce en forma aproximada a la suma de 850 soles, 200 soles menos que hace dos años atrás. Cuando todos esperamos que las condiciones de vida de los profesionales del sector educación mejoren nos encontramos con una disposición tan infeliz como ésta. ¿Cómo se entiende esto? ¿En qué parte del Proyecto Educativo Nacional (PEN) se encuentra esta medida? En realidad, no existe explicación que valga. Es una monumental torpeza o una grosera intención de debilitar la educación pública. El tercer objetivo del PEN te habla de maestros preparados que ejercen profesionalmente la docencia. Entonces ¿de dónde sacan medidas como la de cercenar el salario docente aún a sabiendas que hay un déficit remunerativo que viene más o menos de 30 años atrás? ¿Acaso no es un descomunal descaro exigir calidad de trabajo al maestro y por otro se le resta el rebajado salario que ya tiene? Es increíble lo que pasa en el país. En vez de avanzar, retrocedemos.

Con toda razón Constantino Carvalho quería saber de dónde vienen las ideas rimbombantes que se anuncian de vez en cuando en la cartera de educación, pues él no las ubicaba en ningún plan conocido. La última “invención” que fue dado a conocer es la supuesta conversión de los colegios emblemáticos y centenarios en “colegios mayores”, medida que fue increíblemente aplaudido por algunas personalidades nacionales. No tiene ningún sentido crear colegios islas, al cual acceden un número reducido de estudiantes y dejando al resto en el abandono en que se encuentran. No se necesitan colegios de educación básica regular especiales. Todas las instituciones educativas diseminadas a lo largo y ancho del país (urbano y rural) deben ser especiales en tanto que brindan una educación de calidad a sus estudiantes.

Al parecer, todavía no ha llegado el momento en el cual un padre o una madre de familia no tengan ningún reparo en matricular a su niño en la escuelita del barrio – sea del nivel inicial, primario o secundario –. Que no tenga que cruzar la ciudad buscando una escuela pública que le brinde más o menos la garantía de que será escolarizado en forma decente, pues la que queda cerca a su domicilio se sume en la desmotivación y el abandono. Algún día será posible que toda institución educativa no importe donde se ubique, ni la modalidad ni el tipo de gestión que tenga ofrezca una verdadera escolarización y esto pasa, entre otras prioridades, por el fortalecimiento de las capacidades profesionales y las condiciones del maestro.

No hay ningún plan de mejora, que se precie de respetable, que no sitúe lo educativo en un lugar privilegiado. Muchos países nos llevan la delantera e igualarlos o superarlos requerirá un proceso largo y una inversión fuerte en el ámbito educativo. De lo contrario, no tenemos ninguna posibilidad de alcanzar niveles de desarrollo competitivos con bienestar para todos. En este sentido, preocupa imaginar que la verdadera intención que tienen los políticos que nos gobiernan es no mejorar la educación que reciben los millones de niños, niñas y adolescentes que acuden a las escuelas públicas. No hay duda que contamos en el país con hay una clase de políticos que en la práctica son un verdadero peligro para la educación de los más pobres y por extensión de la democracia y el Estado de Derecho. Un pueblo no educado desconoce sus derechos y la importancia de su actuar en la conducción de país y por tanto es susceptible de abuso y manipulación.

A estas alturas del camino no tengo dudas que hasta la fecha vivimos uno de los períodos más desorientados y desafortunados de la educación nacional. Ojalá que me equivoque desde luego. Si hubiera cambios positivos en el tiempo que queda del régimen bienvenidos sean, pero hasta la fecha, casi todas las acciones realizadas han sido contraproducentes.

sábado 18 de abril de 2009

“LA REVOLUCIÓN EDUCATIVA…” DE GARCÍA

No cabe duda que el Presidente anda embebido en su propia virtualidad respecto de lo que acontece en el país. El 23 de febrero, algunos medios de prensa reprodujeron las palabras de García según las cuales el país está viviendo una suerte de revolución educativa, lectura que hace a partir de los resultados del examen tomado a los profesores para ser contratados en el 2009. Según él, sólo un exiguo porcentaje de maestros aprobaron las pruebas del 2008 y, contrariamente, en este año una abrumadora mayoría ha salido airosa. Sin embargo, habrá que decirle que si esta vez existe un alto porcentaje de aprobados, no es necesariamente por una acción gubernamental, sino porque las instituciones que se encargaron de elaborar el examen, conscientes de los enormes errores técnicos incurridos en la elaboración del examen de nombramiento del año pasado y teniendo en cuenta que sólo estaba orientado a contratar docentes, lo hicieron para que sea aprobado fácilmente pues nadie quiere en realidad complicar por gusto la vida del profesorado.
Por otro lado, del repentino examen magisterial podemos sacar otras lecciones a favor de la exigencia de las regiones y los profesores para que se descentralice por completo el manejo de la educación en el país. Nadie puede negar que el Ministro de Educación y sus funcionarios de confianza cometieron el disparate de esperar hasta unas tres semanas antes para dar a conocer que no eran capaces de realizarlo, ni sabían, lo que es peor, cómo encarar el problema de los contratos. Por ello, hicieron que las Regiones asumieran tal responsabilidad. En realidad, el asunto de la contratación desde hace varios años no era un problema de procedimiento, sino de presupuesto. La evaluación que realizaba el Consejo Educativo Institucional (CONEI) de cada institución educativa, con todas sus dificultades permitía un transito más o menos estable. En general, el CONEI cumplía con el propósito de afirmar a los buenos maestros y dejar de lado a los otros.
Lo que pasa es que, como en tantos otros ejemplos donde la ruptura de los procesos seguidos es un rasgo de cómo se gobierna en el Perú, se dejó de lado al CONEI en vez de fortalecerlo. Había que ejercer mayor supervisión de su funcionamiento sí, pero de ninguna manera desairarlo. No hay nada más acertado que fortalecer la democracia y mejorar la calidad educativa generando espacios de vigilancia y de gestión abiertos y participativos. En fin, hasta el 2007 no había la necesidad de implementar evaluaciones costosas sólo y nada más para contratar docentes. Esto no significa que no estemos de acuerdo con las evaluaciones que surgen dentro de una estrategia integral de profesionalización del magisterio como el que contempla más o menos la carrera pública magisterial que, lamentablemente, se encuentra desde su aprobación hasta el día de hoy en la congeladora.
Afortunadamente para el Gobierno, las instituciones de formación que elaboraron la prueba demostraron que ante una arremetida de este tipo, no había otra salida que salvar la situación. ¿Qué hubiera sucedido, entonces, si esta tarea les fuera encomendada con anticipación para que puedan hacerla en forma técnica y confiable? ¿Acaso no se tuvo que correr y obviar procesos técnicos para llegar a la fecha indicada? ¿Qué pasaría si además de elaborar el examen se les asigne de forma permanente la formación en ejercicio del profesorado? Por lo menos no hubo tantos problemas como cuando lo organizó directamente el MED. Esto demuestra que las regiones pueden asumir grandes retos si se lo proponen y cuando los dejan, con presupuesto incluido.
Habrá que entender, entonces, a la revolución educativa de García como una metáfora donde se instruye en el cómo no se debe ejercer gobierno si se quiere mejorar el sistema educativo nacional: bajar la moral del magisterio, evaluar por evaluar, desconocer el Proyecto Educativo Nacional, centralizar las decisiones en el Ministerio de Educación, desconocer lo avanzado, disminuir el presupuesto del sector educación, realizar grandes faenones.

Mucho ruido e irrespeto en prácticas electorales

Entiendo que un político responsable siempre tiene en cuenta las consecuencias de sus decisiones y, por supuesto, elegirá las que contribuyen al desarrollo humano de la colectividad a la que se debe. Por ello, lo ocurrido el día 14 de marzo de 2009 a partir de las 7 de la noche, es algo que no se puede comprender y muestra en forma clara el nivel político de gran parte de los conocidos contendientes electorales y autoridades locales.
Con el propósito de celebrar un aniversario de fundación de la agrupación que lidera el actual alcalde del distrito de Punchana, orquestó un pomposo acontecimiento que no tendría nada de irregular si no se hubiera realizado en el lugar menos indicado, acarreando toda una serie de malestares, atentando contra la tranquilidad y salud pública de una manera brutal. ¡Realmente intolerable!
Pero, ¿a quién se le ocurre realizar una celebración bailable, en una calle céntrica, estrecha, con enormes altoparlantes cuyo sonido se escuchaban en casi todo el distrito? Imagínense que escuchaban los que estábamos cerca y sin tener nada que hacer con dicha fiesta. Y, ¿qué líder no piensa que una decisión de ese tipo destruye, mal educa en general y atenta directamente contra los habitantes de ese sector?
Si la agrupación buscaba causar impacto en la población convocada, mostrar los supuestos buenos resultados en la gestión municipal y así de paso instaurar una suerte de precampaña electoral, ¿por qué tenían que hacerlo en medio de las casas de una población que, sin tener vela en ese entierro, tuvo que soportar más de ocho horas un insoportable ruido, ver sus veredas convertidas en basureros, baños y urinarios públicos de niños, niñas, jóvenes, adultos y borrachos? Quizás la gente no tiene mayor culpa que el poco cuidado por la salud de los otros y ante la pobre promoción de actividades culturales que sirvan de alternativa de esparcimiento, acude a este tipo de espectáculos por algo de curiosidad o algún otro interés. Son los organizadores, la mayoría de ellos que laboran en la Municipalidad de Punchana (como pasa en casi todos los municipios), avalados por una despistada autoridad que, al parecer, su mirada no ve más allá de cuánto voto logra capturar de los incautos espectadores.
Merece protestar ante una hecho específico que ha generado un largo malestar a todos los vecinos del barrio, pero a la vez, ante una pésima práctica en la política nacional y regional que basa su estrategia de campaña en la parafernalia antes que en la propuesta técnica, en la regalía del alcohol antes que un plan serio, en la manipulación antes que en el convencimiento racional. Habrá que felicitar a aquellos políticos que logran cambiar el ruido y la vanidad por estrategias de campañas de apoyo social, humanitario y formativo.
¿Será una tarea difícil hacer entender a los encargados de las estrategas de campaña de los políticos locales que actividades como la que denunciamos debe realizarse en lugares pertinentes y no en el vecindario? En verdad hubiera sido fácil haberla programado en cualquier lugar de reunión masiva, especialmente donde la gente no tenga que utilizar las veredas de las casas para hacer sus necesidades, ni el ruido taladre los oídos de los vecinos de la inmediación. Lo pasado, ciertamente, es un adelanto de lo que vendrá dentro de poco cuando entremos de lleno en la carrera electoral: arreciarán las marchas, fiestas, mítines y discursos grandilocuentes pero vacíos de contenido. Mucho ruido y poco seso.